Hoy vamos a visitar una de las ciudades más importantes y bonitas de Alemania, Múnich. En número de habitantes solo es superada por Berlín, la capital germana, y Hamburgo. Pero por historia y belleza, lo cierto es que es un enclave muy recomendable si tienes poco tiempo.

Múnich es ideal para una visita de fin de semana o solo tres días. Pese a que la capital de Baviera es realmente grande, en su centro histórico alrededor de la Marienplatz y el Ayuntamiento puedes descubrir gran número de edificios y lugares históricos fantásticos recorriendo la zona a pie. Al tenerlo todo bastante cercano, podrás gozar de la belleza del lugar en poco tiempo.

Descubriendo Múnich en un fin de semana

Dicho esto, comencemos con esta breve pero intensa visita en la capital bávara. Vamos a descubrir que hay mucho más que los célebres Oktoberfest, la fiesta de la cerveza, y el Bayern de Múnich, el equipo de fútbol.

Comenzamos en el corazón de Múnich

Para conocer Múnich en poco tiempo, lo primero que tienes que descubrir es su corazón. Es decir, que has de ir hacia la Marienplatz. Aquí reside el centro neurálgico histórico de la ciudad. De hecho, observarás que siempre está hasta arriba de turistas y muniqueses.

Descubre Múnich en 3 días
Descubre Múnich en 3 días flickr / jan beckendorf

Aquí podrás vislumbrar la Columna de María o Mariensaule, que celebra una victoria alemana sobre los suecos en 1638. Pero sin duda, lo más llamativo es el Nuevo Ayuntamiento o Neues Rathaus, con fachada gótica presidida por un maravilloso carrillón conocido como Glockenspiel.

También encontrarás en Marienplatz el Antiguo Ayuntamiento o Altes Rathaus, que hoy es el Museo del Juguete.

Si vas justo de tiempo y buscas una guía o excursión organizada, te recomendamos estas opciones:

Visita guiada por Múnich
Paseo por el Múnich del Tercer Reich
Múnich a tu aire, visita guiada privada
Tour en bicicleta por Múnich
Excursión al castillo de Neuschwanstein
Excursión al campo de concentración Dachau
Excursión a Salzburgo

Rodeando el corazón de Munich

Una vez hemos disfrutado del corazón histórico muniqués, vamos a descubrir sus alrededores. Podemos acercarnos hasta las Puertas de la ciudad, antiguas entradas de acceso al lugar. Todavía quedan tres de tiempos medievales, Karlstor, Isartor o Sendlinger Tor.

Ahora nos vamos a dirigir hacia el Palacio de Nymphenburg, un edificio barroco que muestra el glamour que vistió a esta ciudad en otros tiempos. Su jardín inglés es maravilloso y no lo es menos su interior, realmente bello y espectacular.

Parada y a la catedral

Si quieres hacer una parada, en las inmediaciones puedes dirigirte al Viktualienmarkt, el mercado de alimentos. Se instaló en 1807 y sigue siendo un centro fantástico para conocer a las gentes de Múnich. Además, puedes comprar comida gourmet o productos típicos como los pretzel.

De aquí nos vamos hasta la Catedral de Múnich, otro edificio que no te puedes perder. Torres esbeltas dan una imagen imponente como si quisiera llegar al cielo. Su interior, bastante austero, se reconstruyó tras la Segunda Guerra Mundial.

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Descubre Múnich en 3 días wikipedia

Otros rincones de Múnich

Una vez hemos visto la zona más histórica de Múnich, que puedes visitar en un solo día, podemos hablar de otros lugares que merecen la pena en la ciudad. Al fin y al cabo, te quedan 48 horas, y este enclave guarda todavía muchas maravillas por vislumbrar.

Guarda un día para comer en la Cervecería Hofbräuhaus, la Casa de la Cerveza. Fundada en 1589, es un enorme establecimiento de varias plantas donde la animación y el líquido amarillo recorre cada rincón en jarras individuales de un litro. Su fama es bien merecida.

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Además, puedes visitar lugares llenos de encanto como la Karlsplatz, una célebre plaza muniquesa que data del siglo XVII. Suele estar muy concurrida, y no es extraño, pues aquí nace la Neuhause strasse, una calle muy comercial.

Otra buena opción es acercarte a los parques, caso del Englishgarten, un gigantesco jardín inglés romántico de 400 hectáreas en el que se puede hacer hasta surf. O bien el Hofgarten, de estilo italiano, muy cuidado y en el que siempre encuentras músicos callejeros de gran talento.

Si eres amante del fútbol, no te puedes perder el Olympiapark, levantado en 1972 con motivo de los Juegos Olímpicos de Munich. En la zona, algo más retirada del centro, merece la pena ver la Torre Olímpica y el histórico Museo de BMW, que hará las delicias de los amantes de la automoción. Esta parte se conoce como el Olympiaturm.

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Regreso al centro de Múnich

De vuelta al centro de la ciudad, puedes elegir ver arte religioso, caso de iglesias como la de los Teatinos, del siglo XVII. O bien St. Peterskirche, con una espectacular subida de 306 escalones hasta la torre.

Otro lugar especialmente bello es la Residencia, casa oficial de reyes bávaros durante 6 siglos. Se ha reformado con gran lujo, contando con un fantástico teatro rococó, 130 habitaciones e incluso el Tesoro de los Wittelsbach.

También puedes optar por conocer el Deutsches Museum, con más de 100.000 piezas. Además, dispone de una enorme colección de tecnología y ciencia, de las más importantes del planeta.

Finalmente, si te sobra tiempo, puedes hacer una escapada hasta el castillo de Neuschwantein, conocido como un castillo de cuento de hadas que incluso Disney ha usado de inspiración para sus diseños y películas. Lo levantó el rey Luis II de Baviera en 1866 con la intención de hacer un lugar acogedor y espectacular, lejos de intereses estratégicos y defensivos. Está en las inmediaciones de Füssen y es increíble.

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Como hemos dicho, con buen paso, pues Múnich tiene gran parte de su patrimonio muy cercano, puedes disfrutar de tres días increíbles conociendo una ciudad mágica. Visitarla es un verdadero acierto, no hay duda.

Fuentes | 10best, likelocalguide y gogermany

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Si hace unos años alguien me hubiese dicho que acabaría cuidando niños en guarderías y escribiendo sobre lo humano y lo divino, me habría reído en su cara. Por aquel entonces trabajaba en televisión y fue lo único que supe hacer durante más de una década. Ahora me dedico a contar historias, viajar, leer, ver cine y series y, sobre todo, vivir. Si queréis, encontrarme, nos buscamos por los caminos.

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