Porque en un mundo (todavía) dominado por dinámicas (hetero)patriarcales no es lo mismo pasear por la calle, entrar en un bar a saborear un vino o visitar un templo famoso siendo mujer. He reunido las 10 situaciones más flagrantes que me han ocurrido viajando, y estoy segura que tú también lo has vivido.

Yo con mis mochilas listas para empezar un viaje. ¡Ojo¡ ¡No son todas mías!
Yo con mis mochilas listas para empezar un viaje. ¡Ojo¡ ¡No son todas mías!

Hay situaciones a las que nosotras nos enfrentamos mientras exploramos nuevos mundos – con sus estructurales y particulares macro y micromachismos – que compartimos. Situaciones que vivimos porque somos mujeres. Situaciones que ocurren explorando nuevos mundos o muchas de ellas simplemente cuándo bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida.

En este artículo enumero algunas de ellas, las 10 más flagrantes a lo largo de mis viajes, de mi vida. Y añado también alguna que otra sugerencia que me ha funcionado para darle la vuelta, empoderándonos y visibilizándonos en nuestros viajes.

Alerta: Leer el artículo con mente abierta, asimilando seriamente sus contenidos con una pizca de humor a poder ser.

1Cuando tienes dudas y preguntas a alguien local por informaciones, preferirás hacerlo a una mujer ¡y lo sabes!

Y esto se deberá al famoso y tan de moda concepto de mansplaining. Esta actitud paternalista, condescendiente y opresora que el interlocutor manifestará en una simple petición de información de tu parte. Me pasa constantemente viajando con Chris, mi compañero de vida y viajes varios.

Pides información a un hombre local del país donde te encuentras y de repente ¡voilá! ¿te has evaporado de la conversación por arte de magia? ¿las diosas te concedieron el poder de la invisibilidad que llevas pidiendo desde niña? ¡No! ¡Sigues allí! Pero para ese hombre no existes, ya que aunque hayas hecho tu la pregunta, tanto su mirada como su contestación van dirigidas a tu compañero hombre, y eso que él no ha abierto la boca.

Si estás sola, lo más probable es que te explique las cosas como si no tuvieras más recursos cognitivos que una tortuga y te interrumpa antes de acabes tu frase. Si puedes, pregunta a una mujer y esto no te pasará tan a menudo…

Como veis, esta acción con un nombre tan pomposo, moderno, anglosajón y exclusivo de mansplaining no es para nada exclusivo de los países occidentales, manifestándose (sospecho) en todos los rincones del planeta, incluso los más inesperados. Sí, también ocurre en espacios feminist friendly, creedme…

2Cuando quieres alquilar un coche, una moto, un tuk tuk para moverte y te preguntan si sabes conducir…

Idiosincrasias aparte, si voy a alquilar un coche se sobreentiende que puedo conducirlo ¿no? Y enfatizo lo de idiosincrasias aparte porque, sin animo de generalizar (quizás un poquito) como portuguesa os puedo asegurar que sacarse el carnet no equivale necesariamente a saber conducir. Quiénes os habéis atrevido a viajar por las carreteras lusas, sabe de lo que estoy hablando, o mejor, escribiendo…

Donde quiero llegar es que, independientemente del país que seas, de género que seas, podrás conducir genial o no. Pero en la mayoría de los países por donde he viajado, la pregunta de ¿Sabes conducir? va dirigida a mí por el hecho de ser mujer. A mi compañero no le hacen esta pregunta: parten del supuesto de que como hombretón que es, ha explorado su virilidad al volante desde niño. Claro, a mí es que como no me regalaron coches de juguete, sólo cocinas y muñecas para explorar mi feminidad y las labores de cuidado a los que estoy fatalmente asignada, pues no sé que hacer con un coche. ¡Venga ya!

Una vez más, se activan los alertas machistas de “mujer + volante” en nuestro interlocutor y terminamos contestando un cansino y enfadado “Sí, puedo conducir. ¿Cuánto es?”

El machismo en este tema de la conducción es flagrante. Por enumerar algunos ejemplos: Internet está plagada de bromas machistas al respecto; a las mujeres en Arabia Saudí lo de coger el coche les sigue vetado; yo os puedo garantizar que al conducir mi tuk tuk Rojillo por tierras de Sri Lanka fui el punto de todas las miradas por donde pasaba…


3Cuando quieres contratar los servicios de guía para visitar algún lugar, elegirás a una mujer

Me pasó en el Machu Picchu, una joya arqueológica cuyo recorrido merece la pena que lo hagas acompañada de alguien que te adentre en sus historias. Al llegar, una cola inmensa para contratar los servicios de un/a guía autorizado/a. Sin embargo, nos sorprendimos ya que se movía bastante rápido.

La gran mayoría de guías eran hombres (¡surprise, surprise!), se acercaban, negociabas precio y empezabas el recorrido. Nosotrxs nos esperamos a encontrar una guía mujer. Sí, empezamos el recorrido un poco más tarde que lxs demás que compartían cola con nosotrxs pero ha merecido totalmente la pena contar con Marisa.

Esta increíble guía no solo se explayó en curiosidades sobre este andino pueblo inca, si no que hasta nos enseñó unas palabras en Quechua. Una pequeña espera pero una pequeña-gran contribución al día de Marisa que nos agradeció haberla esperado.

4Cuando pides una cerveza y te traen un zumito…

Esto me pasa viajando por el mundo y por mi barrio. Soy más cervecera que Chris (y que muchxs de mis amigxs) así que la probabilidad de sentarnos en una terracita lxs dos y que a mí me apetezca una cerveza es superior a la suya.

Pues resulta que si estamos juntxs, al pedir una cerveza y un té helado, ¿a quién le ponen la cerveza aunque la haya pedido yo? Correcto: a él. Seguro que lo habéis adivinado porque lo habéis vivido en vuestras carnes.

Lo mismo pasa a la hora de pedir la cuenta. El “gana pan” de la pareja es el hombre ¿no? ¿Qué? ¿Que estamos en el siglo XXI y las mujeres también curramos fuera de casa aunque el mercado laboral insista en tratarnos de forma desigual (en salarios, acceso a puestos de liderazgo, conciliación,…? ¿Entonces también cobramos? ¡Si ya podemos tener cuentas bancarias sin la firma de un tío y todo! ¿Pues entonces porqué insistís en darle la cuenta al chico de la mesa? Sugerencia a lxs camarerxs del mundo: Dejad la cuenta en el centro o a quién os la haya pedido, chico o chica.


5Cuando entras en un templo y te sientes más fuera de este mundo que la diosa a la que rinden homenaje…

Sí, porque a ti te tocará cubrirte de arriba abajo y a los chicos no. En algún que otro templo/mezquita/iglesia que visitamos por Asia el código de conducta y vestuario era distinto para las visitantes y para los visitantes.

Lo que hacemos Chris y yo cuando viajamos juntxs es que si me toca cubrir a mí por el hecho de ser mujer, nos cubrimos lxs dos. No dejamos de visitar el templo por una imposición sexista y segregacionista, pero visibilizamos que lo es, como podemos y sin faltar al respeto a nadie (creemos).

En Ubud (Bali), entrando al Holy Spring Water Temple hace un par de semanas, leí lo más fuerte al respecto hasta hoy, en su cartel a la entrada: ¡no podríamos entrar las mujeres con la regla!

¿Qué os parece? Aquí el estigma social de la menstruación va más allá del imaginario colectivo en Portugal o España (las realidades de las que puedo hablar con conocimiento de causa) donde todavía nos pedimos tampones discretamente a las compañeras como si estuviéramos confesando un crimen, o nos preguntan si estamos malas o si estamos en “esos días” (seguido de flujo de bromitas menstruales sexistas) … Pues en este templo te vetan la entrada a un templo, directamente.

A este respeto, comenta Cristina E. Lozano en la interesante entrevista que hace a Dhammananda Bhikkhuni, la primera monja budista de Tailandia: “La menstruación es algo natural, pero en el brahmanismo y en el hinduismo se ve como algo impuro. No es un concepto budista, Buda no enseñó tal cosa”.

Por el amor de las diosas, es la regla. La tenemos (casi) todas las mujeres. Ya va siendo hora de desmitificarla (y ya de paso reivindicar su existencia) ¿no?

6Cuando indagas y discutes sobre política y sientes que te has teletransportado a otro planeta

Es increíble. ¡No falla! Tu inglés es más fluido, tu interés en el tema es superior, has profundizado más que tu compañero precisamente porque ese tema te llama más y ¡voilá! te has teletransportado otra vez gracias al mansplaining.

Cuando salga un tema político, con alguien nativo o no, si estás acompañada de un chico, la mirada cómplice de debate y las respuestas se dirigirán a el. Si estás sola, tu tiempo de antena en el debate se reducirá al tiempo que tardas en tomarte una caña.

El mansplaining se acentúa especialmente en debates políticos, esfera a la que solo “recientemente” accedimos las mujeres y donde nos siguen haciendo el vacío. Dentro y fuera: seguimos con más escalones que subir para acceder a la esfera política respeto a los hombres, y fuera de ella tampoco se nos ve capaces de debatir y conjeturar sobre políticas locales, nacionales o globales.

Ahora bien, prueba a hablar de gastronomía y recetas… ¿A que no sabéis a quien van dirigidas las miradas en este caso?…


7¿A dónde vas sola?

El Clásico (lamentablemente). Cuantas veces no habremos escuchado esto, yendo efectivamente solas por la calle o acompañadas de otras amigas, a lo largo de nuestras vidas. Pues viajando escuchas lo mismo, pero en distintos idiomas.

Desde niñas la educación patriarcal que recibimos insiste en vernos (y hacernos creer) más frágiles, más delicadas, menos aventureras que ellos. Es lo que tiene encasillarnos en dañinas etiquetas correspondientes a la “feminidad” y a la “masculinidad” en una perversa y anacrónica dicotomía hombre/mujer.

Es urgente deconstruir esta perversidad existente en absolutamente todos los campos de nuestras vidas (desde la primera cocinita que recibimos por el hecho de ser niñas hasta la serie de moda en la tele) para poder tener cada día más referentes de mujeres viajeras, aventureras que desean serlo. Delicadas o no, como queramos, pero que no nos encasillen.

El paternalismo del “A dónde vas sola” disminuiría porque se entendería de una vez por todas que no vamos solas si simplemente no vamos acompañadas de un hombre. Vamos solas, o vamos juntas, pero vamos bien empoderada-acompañadas. Gracias. 🙂

8Cuando vas a inscribirte en un curso de buceo y deseas quedarte en el fondo del mar un rato más hasta que se calmen las aguas…

Porque claro que algo tan aventurero, tan lleno de adrenalina, con su cuota de riesgos incluida, es propio de un tío ¿no? Pues eso parece, porque al ir con Chris a inscribirme el mes pasado (porque veníamos juntxs de comer), el boletín de inscripción se lo entregaron a él…

Cuando suelto (alto, lo reconozco) con un tono “ligeramente” cabreado que soy yo la que voy a hacer el curso y acto seguido Chris les comenta que a él no se le ocurriría, que tiene miedo porque el mar le impone mucho respeto, la cara de quien nos entregó los papeles era un poema. Sí, todavía sorprende que yo pueda ser más aventurera (y más cervecera) que mi compañero.

¿Sabéis con quien me pasó esto? Con una instructora. Sí. La misma instructora que en uno de los días me comentó que veríamos tortugas, que seguro que me encantaría porque a las chicas nos gustan más las tortugas y a los chicos los tiburones. Vamos a ver, roles de género everywhere: hasta en ¿qué animalitos observar bajo el mar me condicionáis? Ya basta ¿no?

Y venga chicas, ¡el cambio también se hace y empieza dentro de nosotras mismas!


9Cuando te insultan y sólo quieres sacar la ninja que llevas dentro

El socialmente aceptado acoso callejero (mal llamado y conocido como ‘piropo’) también es universal. Nos objetualizan en las revistas, en la películas, y claro, en las calles. Nos pasa en nuestras ciudades y claro, nos pasa viajando.

Las miradas y comentarios de hombres que no conocemos de nada, a los que no hemos preguntado nada y que ni nos dimos cuenta que estaban ahí se hacen hueco (más bien se hacen un enorme agujero en el medio de calle) y, muchas veces, nos amargan el día, el mes, el año, la vida.

¿Por qué por el hecho de ser mujer te sientes con derecho a tejer comentarios sobre mi persona sin ningún tipo de pudor? ¿Por qué no podemos nosotras vivir las calles, las noches, las aventuras igual que tú, chico? ¿Por qué nuestros cuerpos no se pueden vestir como nos apetezca ese día sin tener que lidiar con opiniones babosas que nos harán sentir más inseguras?

Respuesta tristemente sencilla: porque una de las practicas más recurrentes del patriarcado es nuestra cosificación. Como si fuéramos algo que se ha puesto en el mundo para agradar a los hombres, cosas que pueden tocar, maltratar, opinar sin tener en cuenta nuestra opinión.

Pues ¡no! Las calles, las noches, las aventuras, los viajes también son nuestros. Los vivimos como nos de la gana. Y hemos venido para quedarnos.

10Cuando encuentras un tesoro y sólo toca disfrutar…

Tenernos calladitas, limitadas en movimiento y causando poco alboroto son prácticas top del patriarcado. Así que toca hacer lo contrario: hacer lo que nos da la gana. Los feminismos son un tesoro que te dotan de gran parte de herramientas necesarias para hacerlo, quien avisa amiga es. Viajar también ayuda. Y tener amigas, crear lazos con otras mujeres, explorar esa sororidad que llevas dentro, más todavía.

Empoderarte, quererte, confiarte, divertirte, reírte de ti misma, abrirte al mundo. Minimizarás los micromachismos que llevas dentro y cuanto a los macro (y micro) machismos de lxs demás, tendrás más claro que hacer con ellos…

Mujeres libres, aventureras, viajeras. Mujeres que son lo que quieren ser: ni más, ni menos. Mujeres que nos nos encasillamos. Mujeres que perseguimos nuestros sueños, no los sueños que nos han impuesto. Mujeres que valoramos nuestros (cada vez más) referentes. Y seremos referentes en un futuro. Mujeres peligrosas porque amenazamos con destrozar un sistema dañino que nos debilita, en cada paso que damos.

Mochila lista con todo esto y toca simplemente ver cuál es el próximo destino.

¡Buen viaje, compañera!

Como pedí al inicio, este es un artículo para leer con seriedad y humor a la vez. Espero que lo hayáis conseguido y que además os haya gustado.

Lo he escrito desde el lugar donde me encuentro, como siempre. Un lugar subjetivo, parcial y puede que incluso incoherente a veces, así soy yo. Intento salvaguardar las distancias, particularidades e idiosincrasias y trato de ejemplificar desde mi mirada feminista mis experiencias personales trasladando a las estructuras patriarcales que nos toca afrontar a todas mientras viajamos, mientras vivimos.

Por supuesto que me he encontrado con muchas personas, mujeres y hombres, que me han hecho sentir maravillosamente bien y me dan aliento, fuerza y ganas de seguir viajando. Pero eso ya para otros artículos 😉

Fuente de los gifs: http://giphy.com/https://www.tumblr.com/


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Soy portuguesa, aunque he vivido (y disfrutado) en Madrid durante los últimos 11 años. Después de soñar durante bastantes meses con dejar la rutina de oficina y viajar por el mundo, he dado el paso. En Octubre llegué a Timor Oriental con un billete sólo de ida, como punto de partida para recorrer el Mundo, empezando por el Sudeste Asiático. El plan es que no hay plan, ni itinerario: todo se decide sobre la marcha. Me encanta viajar despacio, perderme en los detalles, conocer las gentes y sus culturas locales, hablar con las mujeres allá por donde voy. Y contároslo desde el lugar donde me encuentro, donde tenemos voces propias y se hacen visibles: aquí y allí. De eso van mis artículos en este blog, de feminismos, mujeres y viajes.

47 Comentarios

  1. Menos lo de alquilar el coche y lo de bucear (no he intentando ninguna de las dos) me han pasado todas las demás. Muchas viajando, otras tantas en la ciudad en la que vivo. Lo del templo en Bali, si no recuerdo mal, tampoco podían entrar mujeres después de un parto y durante la lactancia (¡Sí! ¡Yo también flipe!).Gracias por compartir tus experiencias serias en clave de humor.

    • Hola Eli, totalmente. Nuestro estado civil parece ser una de las cosas que mejor nos define por el Mundo. Me pasa constantemente. Uno más para la lista (creo que podríamos hacer una lista infinita… 🙁 ) ¡A seguir luchando y viajando! Un abrazo,

      • Soy hombre y lo de ¿estás casado, tienes hijos? ¿por qué no? me lo preguntan también constantemente en buena parte del Sur de Asia. Es una obsesión normativa en la que les resulta imposible concebir que una persona (sea hombre o mujer) pueda llevar su vida tranquilamente sin necesidad de pareja y/o hijos. Si el idioma lo permite, lo mejor es contra-atacar y preguntarles ‘y tú, por qué estás casado, por qué y para qué tienes hijos?..e ir tirando del hilo hasta alcanzar una situación absurda

    • En el caso de no tener hijos, apoyo totalmente que hagais lo que os de la real gana, faltaria más, pero… cuando se tienen hijos, eso del feminismo hay que dejarlo de lado, igual que el machismo, mas que nada por eso de “luchar” por objetivos comunes. Me parece perfecto que decidais lo que querais para vuestra vida, pero tambien me parece perfecto que si teneis respinsabilidades, cumplais con ellas, es decir, conozco multiples casos en los que han querido una vida “familiar”, y una vez conseguida, van a por la vida “profesional”. En definitiva, libertad de elección, si, pero ser consecuente con lo elegido, tambien… un saludo.

  2. Ibas muy bien, hasta que has pasado a la estupidez de escribir: lxs, nosotrxs, muchx, amigxs, etc.
    ¿Qué tendrá que ver una cosa con otra?

    • El punto de la cerveza que lo vivo a diario, me ha costado entenderlo por las xxxxx. Me considero feminista como la que más, y defiendo donde haga falta la igualdad, pero esto de las equis, las @ y demás en los plurales me parece un sin sentido que incluso llega a restar rigor a la lucha feminista.

    • ¡Hola! Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción porque invisibiliza a las mujeres ; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 🙂 Gracias!

  3. Alguien piensa que el pensamiento de trato igualitario se establece “de golpe para todo el mundo”, seguramente todas esas personas que criticas en tus ejemplos no han tenido las mismas oportunidades que tú por las implantaciones sociales, políticas y religiosas con las que han convivido.

    • ¡Gracias Juan Ma! Como he comentado al inicio del artículo, todas estas situaciones radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o implantaciones sociales como comentas. Nos corresponde a cada una de las personas visibilizar las desigualdades fomentadas por ese sistema y hacer lo posible para cambiarlas. Yo, desde el lugar donde me encuentro y con las herramientas que dispongo, me propongo a visibilizarlas. Gracias por leernos!

  4. ls mujeres por mi experiencia , conducen mas prudente,,,hasta demasiado prudente ¿ o igual no es demasiado ? …es como conducen…
    ( y tbn llevan el coche mas limpio )…

    Ya no digo piropos pqe no sé si le va a gustar o no, pero mientras no sean soeces…
    ¿ DE verdad qe las que los desprecian no han cosificado nunca ni un poquito ni a escondidas siendo aventureras ? …?…
    ¿ no será un poco retorcida por generalizadora la percepción d ser cosificada ? osea, igual no traspola la cosificacion real d alguns casos a cada situación ?
    ¿ Será pqe ells no ls dan ni a quien les gusta ? –

    ¿ al sugerir preguntas y dudas y aportaciones, estoy haciendo mansplaning ?…a alguns les puede parecer…

    Yo creo , d nuevo por mi experiencia,
    qe tbn existen microhembrismos, pero ellas se ls esconden…

    • Hola Chifus,
      Todas estas situaciones que enumero, el mansplaining, la cosificación, ect… radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o habilidades sociales. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el mero hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. ¡Gracias por leernos!

  5. Hola, no he leído más que el primer punto porque me queman los ojos las equis intercaladas, pero quería apuntar que lo que explicas en el primer asunto no es mansplaining.
    Para que fuera mansplaining primero que nada tendría que estar habándote a ti, la mujer, cosa que en tu historia no ocurre, le hablan a tu compañero.
    Y en segundo lugar tú tendrías que tener una opinión informada del tema del que te habla, cosa que tampoco se cumple porque estás pidiéndole información sobre su país, del cual él sabrá mucho más que tú indiscutiblemente.
    Saludos.

    • Las “x” las pone por que hemos normalizado que cuando hablamos en plural y hay sexo femenino y masculino, automáticamente obviamos al femenino y pasamos al plural masculino. Y tú dirás pues si se escribe así de toda la vida, o sí en la real academia es así por algo será. Sí y sí, pero hay algunas que queremos cambiar micromachismos poco a poquito y nos gusta utilizar “x” para dejar constancia. SAludos y buen año!

      • Hasta no hace mucho yo también solía usar las ‘x’ pero recientemente he estado recapacitando en que se trata más de una cuestión semántica que sintáctica. Hay muchos idiomas donde el género no se expresa en la sintaxis: por ejemplo el malayo o el indonesio, o en menor medida el inglés, y no por ello sus sociedades o su discurso es menos machista. Creo la mejor manera de aproximarse a un uso igualitario del lenguaje es mediante la semántica y no la sintaxis. Como ejemplo, la frase del párrafo a la que hace mención el comentario podría perfectamente haber escrito de una forma semántica no sexista usando la gramática convencional: “Esperamos a encontrar una guía mujer. Sí, empezamos el recorrido un poco más tarde que las demás personas con quienes compartíamos cola, pero ha merecido totalmente la pena contar con Marisa”

        • En realidad la cuestión no es sintáctica, sino morfológica. Y el inglés no tiene variación morfológica para el género en los adjetivos, y tampoco en los sustantivos: se dice igual ‘listo’ y ‘lista’, ‘tonto’ y ‘tonta’; lo mismo para ‘niño/niña’, ‘alumno/alumna’, aunque sí tienen palabras distintas para cada género, pero no variación morfológica. ¿Y acaso las sociedades angloparlantes han superado el machismo? La manera de anular el lenguaje machista tampoco es la Semántica, sino la Pragmática. Es el uso del lenguaje, su capacidad para transmitir contenidos, lo que resulta machista, no sus estructuras gramaticales.

    • ¡Hola Chesire Cat! Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción porque invisibiliza a las mujeres ; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 🙂 Gracias!

  6. El texto se hace infinitamente largo de leer y muy pesadísimo por la estupidez de cambiar el “todos” “juntos” “amigos”, etc por “todxs” “juntxs” “amigxs”… El castellano rea liza el plural con la forma masculina. No es machismo, no es misoginia, no es mansplanning, es lo que dice la RAE!!!

    • ¡Hola Morgana! Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción porque invisibiliza a las mujeres ; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 🙂 Gracias!

  7. El punto 3 es sexista, pero no por patriarcado sino lo inverso. El punto 6 es una valoriacion de sus habilidades. Y es dificil de leer algunos parrafos por abuso de las x.

    • Gracias, Felipe. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o las habilidades comentas. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida.
      Respecto a las “x”, Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción porque invisibiliza a las mujeres ; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 😉 ¡Gracias por leernos!

  8. Me ha gustado mucho el artículo. ¡Enhorabuena! Me ha sido Muy instructivo, sobre todo porque imagino que al no ser mujer hay cosas de las que hablas que o bien no he experimentado o bien no me he percatado de ellas si han pasado.

    Me ha hecho mucha gracia el dibujo que acompaña la explicación del mansplaining. No conocía el concepto. Tendré cuidado para que no me pase a mí cuando hable con alguien.

  9. Soy hombre, mayorcito, y he sido educado en el machismo, aunque debo decir que mi tendencia natural es no serlo… Pero tengo una pregunta: Dado que , en la inmensa mayoría de los casos, la educación de los primeros años suele correr a cargo de sus mamás, ¿como es posible que estén tan imbuidos de machismo?

    • Porque no sólo educan las madres. Cualquier criatura está expuesta desde que nace a la televisión, el contacto con familiares varones, luego el colegio, los libros, la calle… No es responsabilidad materna en exclusiva. ¿O las personas de las que hablas no tienen padres, hermanos, tíos, abuelos, vecinos…?

  10. 1 de 10. El clásico de donde vas sola es el único con el que mi novia esta de acuerdo. Y puedo asegurar que ha viajado mas que cualquiera de los que estamos aqui, yo incluido.
    Asi que igual no depende tanto del sexo sino de las habilidades y fortalezas sociales de cada uno asi como de su nivel educativo.

    • Gracias, Marc. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o habilidades y fortalezas sociales, como comentas. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Quizás a veces no estemos alerta de ello 😉 ¡Gracias por leernos!

  11. Lo que me llama la atencion es lo de mujer viajera porque esos mismos casos, poco mas o menos, se dan en España o se daban no hace mucho,incluida la prohibicion de entrar en templos con la menstruacion (solamente hay que leer el levitico para ver la discriminacion hacia la mujer). Espero que sigais luchando por los derechos y la igualdad de tod@s y lo sigais publicando. Un abrazo

    • ¡Gracias, Mintxo! Totalmente de acuerdo. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o dinámicas sociales. Son situaciones que vivimos por el hecho de ser mujeres y nos pueden ocurrir ocurren explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. ¡Gracias por leernos!

  12. A los hombres con mente liberada también nos pasa lo mismo, pero ante la masculinización.
    Personalmente me siento sumamente ridículo ante situaciones masculinizadas y a veces desesperado. Nací con cuerpo de hombre, pero me siento como un existente ser vivo más allá de sexismos y otros muros de las culturas humanas (no soy gay, para evitar interpretaciones ajenas). Qué más dará ser hombre o mujer, solo son cuerpos, lo importante es la mente, lo que sientes, lo que proyectas y lo que deseas hacer con tu propia vida.
    Yo no sabría decir si cada vez somos más hombres los que vemos a la mujer como un igual, o son cada vez más mujeres las que se liberan y nos ven como iguales o como deseen. Sea como sea queda mucho por hacer….

    • Hola Nan, gracias por tu comentario. Totalmente de acuerdo que el sistema binario sexo-género es profundamente anacrónico y dañino. Las feminidades asociadas a las mujeres y las masculinidades asociadas a los hombres son perversas. Cada persona vamos mucho más allá de estas etiquetas que el patriarcado nos quiere vender.
      Sin embargo, estas situaciones que enumero radican precisamente en este sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o las características personales. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres en esta sociedad tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Gracias por leernos, un abrazo.

  13. He viajado sola muchisimo, por todos los continentes, trabajo y placer…y solo me ha pasado la 5, como dices cuestiones religiosas. El resto, ni me ha pasado ni creo que me vaya a pasar nunca.

    • Gracias, Anna. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o habilidades sociales. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Quizás a veces no estemos alerta de ello 😉 ¡Gracias por leernos!

  14. Ya va siendo hora de que alguien explique el grave daño que está haciendo el machismo a los hombres.
    Siempre se habla del machismo como si a los hombres nos gustara. La excusa de que el mundo está gobernado por hombres no vale. Si aplicamos la misma lógica, todos los hombres tendriamos que estar de acuerdo con la corrupción política porque los que la hacen son hombres. O todos los hombres deberiamos ser católicos porque el papa es hombre. Absurdo. El machismo produce graves daños psicológicos a los hombres. Las pruebas son evidentes. Cuantos casos hay de hombres que matan a la mujer y se suicidan? Habeis pensado alguna vez el infierno que deben vivir para llegar a esto?
    La mujer no es la única víctima. Hay dos víctimas. Hasta que no se entienda esto y se empiece a trabajar a nivel psicológico con los hombres no habrá una buena solución al problema.

    • Hola Magic. Efectivamente, el sistema binario sexo-género es profundamente anacrónico y dañino. Las feminidades asociadas a las mujeres y las masculinidades asociadas a los hombres son perversas. Cada persona vamos mucho más allá de estas etiquetas que el patriarcado nos quiere vender. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o habilidades sociales. En un sistema patriarcal, los privilegios son asignados a los hombres. Lo que comentas de la corrupción es un ejemplo de ello: no sólo los hombres comenten corrupción, pero al ser los hombres los que llegan a las esferas del poder en su gran mayoría, pues son ellos los que pueden hacerlo. Si no hubiera subrepresentación de mujeres en estas esferas del poder, la “corrupción” seria más igualitaria (por hacer una falacia un poco trágica). El “infierno” que comentas, nos toca vivirlo a nosotras en distintas situaciones por el mero hecho de ser mujeres, y a vosotros que queréis deconstruir estas masculinidades patriarcales que os han asignado. Nos pueden ocurrir tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Nos corresponde a cada una de las personas visibilizarlo y no perpetuar estas dinámicas perversas y dañinas, tanto para los hombres como para las mujeres. ¡Gracias por leernos!

  15. Si vas a tener una visión tan etnocentrica del mundo, mejor no viajes,…
    Ya sabemos que el mundo no está hecho a tu medida y que la historia de las culturas y diferentes sociedades llevan miles de años evolucionando antes de que tu nacieras,…

    • Hola Enrique. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o características personales. Y es un sistema que lamentablemente nos ha acompañado durante miles de años. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Gracias por leernos, un abrazo.

  16. He viajado sola, alquilado coches en Grecia y Malta, preguntado a hombres, discutido sobre política, entrado en templos, he bebido la cerveza que me ha dado la gana y nadie me ha insultado ni preguntado dónde voy sola. Suerte? Manera de ver las cosas? No se, no he visto nada de lo que comentas.

  17. He viajado sola, alquilado coches en Grecia y Malta, preguntado a hombres, discutido sobre política, entrado en templos, he bebido la cerveza que me ha dado la gana y nadie me ha insultado ni preguntado dónde voy sola. Suerte? Manera de ver las cosas? País?No se, no he visto nada de lo que comentas.

    • Gracias, María. Estas situaciones que enumero radican en el sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o habilidades sociales. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Quizás a veces no estemos alerta de ello 😉 ¡Gracias por leernos!

  18. Lo de generalizar tan gratuitamente gana más adeptos para el machismo que el propio machismo ambiental, y poco favor os hace a las mujeres. Meter a todos los hombres en el mismo saco, sin distinguir culturas, lugares, edades, grupos sociales, nada de nada, es un error muy grande.

    • Hola Pedro. Efectivamente, el sistema binario sexo-género es profundamente anacrónico y dañino. Las feminidades asociadas a las mujeres y las masculinidades asociadas a los hombres son perversas. Cada persona vamos mucho más allá de estas etiquetas que el patriarcado nos quiere vender.
      Sin embargo, estas situaciones que enumero radican precisamente en este sistema patriarcal que vivimos, transversal a distintas culturas, religiones o las características personales. Son situaciones que nos pueden ocurrir por el hecho de ser mujeres en esta sociedad tanto explorando nuevos mundos o simplemente cuando bajamos a comprar el pan en nuestro barrio de toda la vida. Gracias por leernos, un abrazo.

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